lunes, 9 de febrero de 2015

Vinculan el síndrome de fatiga crónica con la menopausia precoz, según los CDC.

El trastorno también se asocia con otros problemas menstruales y con dolor pélvico, según un estudio.
Hay un vínculo entre una menopausia temprana y el síndrome de fatiga crónica (SFC), según un estudio reciente.

Los hallazgos podrían explicar la razón por la que las mujeres tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de tener el SFC que los hombres, y la razón por la que la afección es más habitual en las mujeres de 40 a 49 años, indicaron los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.
“El SFC puede cobrarse un precio muy alto en las vidas de las mujeres de mediana edad y en nuestra sociedad y nuestro sistema de atención sanitaria. Ser consciente de la asociación del SFC con una menopausia más temprana puede ayudar a los profesionales a asesorar a las mujeres para distinguir los síntomas del SFC de los de la menopausia”, dijo la Dra. Margery Gass, directora ejecutiva de la Sociedad Norteamericana de la Menopausia (North American Menopause Society), en un comunicado de prensa de la sociedad.

Aunque el estudio pudo encontrar un vínculo entre la menopausia temprana y el síndrome de fatiga crónica, los investigadores no pudieron saber si una afección es causa de la otra o si hay otro factor que podría provocar ambas afecciones.
Los resultados del estudio aparecen en la edición en línea del 4 de febrero de la revista Menopause.
El estudio contó con 84 mujeres y un grupo de control de 73 mujeres sanas en Georgia que proporcionaron información sobre su salud ginecológica.

En comparación con las del grupo de control, las mujeres con el síndrome de fatiga crónica tenían 12 veces más probabilidades de presentar un dolor pélvico que no estaba relacionado con la menstruación. También tenían más probabilidades de tener un sangrado menstrual excesivo (el 74 por ciento frente al 42 por ciento) y un sangrado más abundante entre los periodos (el 49 frente al 23 por ciento). Los investigadores también hallaron que las mujeres con el SFC también tenían más probabilidades de que no les llegara el periodo (el 38 frente al 22 por ciento).
Las mujeres con el síndrome de fatiga crónica tenían más probabilidades (el 57 frente al 26 por ciento) de usar hormonas para otros fines que no eran el control de natalidad, como, por ejemplo, para tratar los periodos irregulares, los síntomas menopáusicos o la pérdida ósea, que las mujeres sin la afección.

El estudio también halló que el 66 por ciento de las mujeres con el SFC se habían sometido a al menos una cirugía ginecológica, frente al 32 por ciento de las del grupo de control. El tipo más habitual de cirugía fue la histerectomía (el 55 por ciento frente al 19 por ciento).
La menopausia temprana relacionada con la histerectomía (a los 45 años o antes) se produjo en el 62 por ciento de las mujeres con el SFC, en contraste con el 33 por ciento de las del grupo de control. El sangrado como razón para realizar la histerectomía fue mucho más común entre las mujeres con el SFC.

Las mujeres con el SFC también tendían a presentar una menopausia natural antes que las del grupo de control, pero no hubo una diferencia significativa entre los dos grupos, según el estudio.
Las investigaciones previas han vinculado el SFC con el dolor pélvico y las afecciones ginecológicas, como la endometriosis y las anomalías menstruales. Pero este es el primer estudio que vincula el SFC con una menopausia más temprana, según los autores del estudio.

Dijeron que se necesita más investigación para saber más sobre este posible vínculo, y los médicos deben vigilar los síntomas del SFC en las mujeres que tienen problemas ginecológicos o de dolor pélvico. Los síntomas del SFC incluyen dolor muscular y de las articulaciones, dificultades para dormir o de memoria y empeoramiento de estos problemas tras un esfuerzo excesivo.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare – HealthDay

Fuente: nlm.nih.gov/medlineplus


 

lunes, 19 de enero de 2015

Los reumatólogos, cada vez más pendientes de la inmunogenicidad.

19/01/2015 - Terapias biológicas.


Los reumatólogos, cada vez más pendientes de la inmunogenicidad.

Es uno de los principales retos que plantean las terapias biológicas. La estrategia de ir subiendo la dosis ha dejado de practicarse en España.
"Los especialistas españoles se sitúan entre los más concienciados de Europa y el 74 por ciento apuestan por un mejor conocimiento de este problema".

La inmunogenicidad es una de las principales causas de pérdida de eficacia de las terapias biológicas. Es un concepto relativamente nuevo que ha ido cobrando importancia a medida que se ha extendido el uso de estos medicamentos frente a la artritis reumatoide y otras enfermedades reumáticas. No todos los productos disponibles tienen la misma capacidad de provocar esta respuesta inmune frente al tratamiento y hay pacientes con una mayor predisposición. Es un problema frecuente ante el que los reumatólogos no deben bajar la guardia.

Sin embargo, no todos los especialistas están igual de preocupados y se aprecian diferencias por países, según una encuesta europea realizada por Adelphi Research, en la que ha colaborado la compañía Pfizer. Los reumatólogos españoles se sitúan a la cabeza en cuanto a concienciación, ya que el 74 por ciento consideran que un mayor conocimiento de la inmunogenicidad mejoraría la atención al paciente, frente a sólo un 38 por ciento y un 54 por ciento de sus colegas de Holanda y Alemania.

Uno de los principales resultados de la encuesta, realizada a 250 reumatólogos -50 de ellos españoles- de todo el continente, es la estimación del alcance del problema: los médicos interrogados estiman que una media del 15 por ciento de los pacientes con artritis reumatoide tratados con una terapia biológica muestran una falta de respuesta secundaria al tratamiento. "El 66 por ciento reconoce que la administración de una dosis estable es uno de los puntos clave en el tratamiento de estos pacientes", ha apuntado Susana Gómez, responsable médico de Inflamación de Pfizer.

Alejandro Balsa, jefe de Sección de Reumatología del Hospital La Paz, de Madrid, ha comentado que el porcentaje de pacientes afectados "puede ascender hasta el 40-50 por ciento con los fármacos biológicos más inmunogénicos, mientras que en los menos inmunogénicos se sitúa en el 10 por ciento, o incluso menos, durante los dos o tres primeros años".

Escalada de dosis
El reumatólogo ha subrayado que la estrategia de ir subiendo la dosis para contrarrestar la pérdida de eficacia -que a la postre está abocada al fracaso- se ha abandonado en España, pero en otros se sigue haciendo: "Se intenta escoger el fármaco menos inmunogénico y estamos atentos a los signos de fracaso para poder cambiar la terapia. Además, medimos los niveles de fármaco y de anticuerpos".

Fuente: reumatologia.diariomedico.com

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domingo, 7 de diciembre de 2014

Un tipo de cirugía de rodilla habitual podría aumentar el riesgo de artritis, según un estudio.

La reparación del desgarro del menisco hizo que los problemas en la articulación fueran más probables que con la fisioterapia.

Un tipo común de cirugía de la rodilla podría aumentar las probabilidades de tener artritis, según un estudio reciente.

El procedimiento repara el desgarro de menisco, un cartílago que actúa como amortiguador. Hay dos en cada rodilla y proporcionan estabilidad a la articulación de la rodilla. El desgarro de menisco es una de las lesiones de rodilla más comunes, y la cirugía a menudo se realiza para reducir el dolor y mejorar el funcionamiento de la articulación, indicaron los investigadores.
En el estudio, los científicos usaron escáneres de IRM para examinar 355 rodillas con artritis, y las compararon con una cantidad similar de rodillas sin artritis. La edad promedio de los pacientes era de aproximadamente 60 años y la mayoría tenían sobrepeso.

Las 31 rodillas que se habían sometido a una operación de reparación del desgarro de menisco contrajeron artritis en el plazo de un año, en comparación con el 59 por ciento de las rodillas con daños en el menisco a las que no se realizó una operación.
La pérdida de cartílago se produjo en el 81 por ciento de las rodillas que se sometieron a la operación de menisco, en contraste con casi el 40 por ciento de las rodillas con daños en el menisco a las que no se realizó la operación, halló el estudio.

El estudio se presentará este miércoles en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (Radiological Society of North America) en Chicago.
Aunque la cirugía de reparación del desgarro de menisco es habitual, “están apareciendo cada vez más evidencias que sugieren que la cirugía de menisco podría ser perjudicial para la articulación de la rodilla”, dijo en un comunicado de prensa de la sociedad el autor del estudio, el Dr. Frank Roemer, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston y la Universidad de Erlangen-Núremberg en Alemania.

“Las indicaciones para la cirugía de menisco quizá deberían discutirse con más cuidado para evitar la aceleración de la degeneración de la articulación de la rodilla”, sugirió.
Una alternativa a la cirugía es la fisioterapia para mantener y restaurar la fuerza muscular y el rango de movimiento de la rodilla. El hielo y los antiinflamatorios no esteroides (AINE) también se usan para tratar el dolor y los síntomas, según el comunicado.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: nlm.nih.gov

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lunes, 17 de noviembre de 2014

Las mujeres embarazadas con artritis reumatoide tienen un riesgo mayor de dar a luz de manera prematura, sugiere un estudio nuevo.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que provoca una inflamación crónica en las articulaciones.

Para realizar el estudio, los investigadores observaron los datos de casi 2 millones de partos de un solo bebé en Dinamarca entre 1977 y 2008. Hallaron que más de 13,500 de las madres tenían artritis reumatoide o les habían diagnosticado la enfermedad tras dar a luz (artritis reumatoide “preclínica&rdquo

La probabilidad de que las mujeres con esta enfermedad tuvieran un bebé prematuro era 1.5 veces más alta que entre las que no tenían esta afección, halló el estudio. Para las mujeres con artritis reumatoide preclínica, la probabilidad de un parto prematuro era 1.3 veces más alta.
Los investigadores también asociaron un peso ligeramente más bajo de los bebés al nacer con las madres con la enfermedad diagnosticada o preclínica, en comparación con los niños de madres sin la enfermedad.

Pero este estudio solamente fue diseñado para encontrar una asociación entre la artritis reumatoide con los partos prematuros o el peso bajo al nacer. El estudio no se diseñó para demostrar que la enfermedad causara esos problemas.

La artritis reumatoide en los padres no tuvo ningún efecto sobre el riesgo de nacimiento ni sobre el peso del bebé, según el estudio publicado el 13 de noviembre en la revista Arthritis & Rheumatology.
“Los obstetras deberían ser conscientes del mayor riesgo de parto prematuro en las mujeres con artritis reumatoide y en las que muestren signos preclínicos de la enfermedad”, planteó en un comunicado de prensa de la revista la líder del estudio, Ane Rom, del Hospital Universitario de Copenhague.

“Para las mujeres con artritis reumatoide, hallamos solamente una pequeña reducción en el crecimiento fetal de sus bebés, que tiene poco impacto en los niños inmediatamente después del nacimiento. Se necesitan más investigaciones sobre los efectos en la salud a largo plazo de los niños nacidos de madres con artritis reumatoide”, añadió Rom.

Aproximadamente el 1 por ciento de las personas en todo el mundo tienen artritis reumatoide, indicaron los investigadores. La afección afecta a tres veces más mujeres que a hombres, según la Arthritis Foundation.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Arthritis & Rheumatology, news release, Nov. 13, 2014

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_149472.html

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viernes, 10 de octubre de 2014

Espondiloartritis? / Grupo espondilitis.eu

¿Qué es la espondiloartritis?
La espondiloartritis difiere de otros tipos de artritis en el hecho de que involucra la “entesis”. Se trata de los lugares donde los ligamentos y tendones se insertan en los huesos. En general, los síntomas aparecen de dos maneras. El primero es la inflamación que provoca dolor y rigidez, generalmente en la columna. Algunas formas de esta enfermedad pueden afectar las manos y los pies o los brazos y las piernas. El segundo tipo es la destrucción ósea que provoca deformidades en la columna y problemas en los hombros y en la cadera.

¿Qué causa la espondiloartritis?
La espondilitis anquilosante es hereditaria. Muchos genes pueden provocarla. Se han encontrado hasta 30 de estos genes. El principal gen que provoca esta enfermedad es el HLA-B27. Casi todas las personas de raza blanca con espondilitis anquilosante son portadoras del gen HLA-B27.
Se desconoce la causa de la artritis enteropática. Puede deberse a una bacteria que ingresa en el intestino cuando la inflamación lo daña. Las personas que poseen el gen HLA-B27 son más propensas a tener esta forma de artritis que las personas que no poseen el gen.
En sus fichas técnicas encontrará artículos sobre las causas y los factores de riesgo de otros miembros de la familia de la espondiloartritis.
¿Quién contrae espondiloartritis?
La espondilitis anquilosante tiende a aparecer en adolescentes y jóvenes de entre 20 y 29 años y afecta con mayor frecuencia a los hombres. Los familiares de personas afectadas tienen un mayor riesgo de padecerla, especialmente si heredaron el gen HLA-B27.
La espondilitis anquilosante tiene una distribución étnica irregular. Aparece con mayor frecuencia en el polo norte, en culturas como los esquimales de Alaska y Siberia y el pueblo lapón de Escandinavia (también llamado Sami), ya que muchos de sus habitantes poseen el gen HLA-B27. También aparece con mayor frecuencia en ciertas tribus de nativos americanos en el oeste de los Estados Unidos y en Canadá. Los afroamericanos son la raza menos afectada por esta enfermedad.
La frecuencia de la espondilitis anquilosante en los Estados Unidos, según datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES), es del 0,5%. La frecuencia de la espondiloartritis axial es del 1,4%.

Fuente: rheumatology.org
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lunes, 1 de septiembre de 2014

El síndrome de Sjögren y el embarazo.

Al igual que con otros trastornos relacionados a la artritis, el síndrome de Sjögren a veces presenta sus propios problemas durante el embarazo. Los expertos aconsejan a las mujeres con este síndrome que planean un embarazo, así como a las que han tenido abortos, que se les haga las siguientes pruebas: antifosfolípidos, anticoagulantes lúpidos, antiocardiolipina y la de anti SS-A (antígenos citoplamáticos o Ro).

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En raras ocasiones la presencia de anticuerpos antifosfolípidos, anticardiolipina y anticoagulantes lúpidos se asocia a abortos recurrentes, y la de anti SS-A con bloqueo cardiaco congénito, la cual es una anomalía del ritmo cardiaco del corazón del feto. Si usted da positiva la prueba anti SS-A, su médico querrá vigilar mediante ecocardiograma el corazón de su bebé, procedimiento que emplea ondas de ultrasonido para ver la acción del corazón al latir. Si se detecta bloqueo cardiaco, su doctor probablemente le recete corticosteroides que cruzan placenta para reducir la inflamación.
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Su médico continuará tratándole y monitoreando su embarazo, porque el bloqueo cardiaco puede hacer necesario un alumbramiento precoz. No obstante, la mayoría de las mujeres con el síndrome de Sjögren tienen bebés sin ninguna anomalía congénita.
Como con otras formas de artritis, el síndrome de Sjögren tiende a exacerbarse después de dar a luz. Su doctor pudiera prescribirle corticosteroides al momento del nacimiento y en las semanas posteriores para controlar los episodios agudo

Fuente: arthritis.org
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viernes, 8 de agosto de 2014

Podrían haber encontrado una vía para recomponer una médula espinal dañada.

Podrían haber encontrado una vía para recomponer una médula espinal dañada.
Una molécula podría inducir a los nervios lesionados para regenerarse y enlazar de forma eficaz sus circuitos, según un estudio del Instituto Salk de La Jolla, en California (Estados Unidos).

Un equipo de investigadores del Instituto Salk de La Jolla, en California (Estados Unidos) podría haber descubierto nuevos indicios para recomponer una médula espinal dañada. La responsable de ello sería una molécula que incita a los nervios lesionados a regenerarse y reconectar eficazmente los circuitos.

Para conseguir redimir las funciones de un nervio perjudicado, los axones necesitan desarrollarse y mantener conexiones con otras células. El año pasado, este mismo equipo de científicos publicó otro estudio en el que se revelaba el hallazgo de la proteína p45 que fomenta la regeneración del nervio impidiendo la paralización de un nuevo desarrollo de la vaina del axón, la mielina.

Los seres humanos no tienen esta proteína p45, sino que cuentan, según han revelado los investigadores, con la proteína p75 que impide la regeneración de los nervios perjudicados. Sin embargo, en el último estudio se ha descubierto que dos proteínas p75 se combinan y se unen a los inhibidores de la mielina perjudicada. La proteína p45 se encarga de disolver este par, consiguiendo que los axiones vuelvan a generarse.

Futuro tratamiento en lesiones graves de médula
La investigación publicada en Plos Biology sugiere que p45 u otra molécula perturbadora podría deshacer el par p75 y presentar un novedoso tratamiento para regenerar la médula espinal. Por ejemplo, introduciendo proteína p45 en las neuronas perjudicadas o "administrando una molécula que atasque la unión entre las dos proteína p75", según ha explicado el responsable principal del estudio, Salk Kuo-Fen Lee.

En un futuro, se tiene previsto investigar si la introducción de p45 contribuye a regenerar nervios humanos perjudicados, ya que esta investigación podría significar un avance en el desarrollo de nuevas terapias para pacientes con lesiones graves en la médula espinal o con parálisis.


INVESTIGADORES DE EEUU.
Fuente: neurologia.diariomedico.com


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sábado, 5 de julio de 2014

Vinculan los niveles bajos de vitamina D con la hipertensión.

Los investigadores recomiendan más estudios para ver si los complementos de vitamina D pueden reducir la presión.
 

Los niveles bajos de vitamina D podrían ser una causa de hipertensión, según un estudio reciente.
Las investigaciones anteriores han sugerido un vínculo potente entre unos niveles bajos de vitamina D y la hipertensión, pero no se ha mostrado una relación causal directa.

La vitamina D también se conoce como la vitamina del sol, porque el cuerpo produce la vitamina D cuando se expone a la luz del astro. Las personas también obtienen vitamina D a través de alimentos como los huevos, la leche, el yogurt, el atún, el salmón, los cereales y el jugo de naranja.
 
En el nuevo estudio, los investigadores analizaron datos genéticos de más de 146,500 personas de ascendencia europea en Europa y Norteamérica. Por cada aumento del 10 por ciento en los niveles de vitamina D, hubo una reducción del 8 por ciento en el riesgo de contraer hipertensión (presión arterial alta).

El estudio aparece en la edición en línea del 25 de junio de la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology.

“En vista de los costos y los efectos secundarios asociados con los antihipertensivos, el potencial de prevenir o reducir la presión arterial y por tanto el riesgo de hipertensión con vitamina D es muy atractivo”, aseguró en un comunicado de prensa de la revista la líder del estudio, Elina Hypponen, profesora de la Universidad del Sur de Australia.

Pero aunque el estudio halló una insinuación de una relación causal, según los autores del estudio, no prueba el vínculo de forma definitiva.

Se necesita más investigación para confirmar que los niveles bajos de vitamina D pueden provocar hipertensión y que tomar complementos de vitamina D puede reducir ese riesgo, planteó Hypponen.
Aunque el estudio es “un paso importante” para comprender cómo los niveles de vitamina D podrían influir sobre el desarrollo de la hipertensión, “falta mucho por saber”, escribieron en un editorial acompañante el Dr. Shoaib Afzal y el Dr. Borge Nordestgaard, del Hospital de la Universidad de Copenhague y de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca.

Dijeron que se necesitan más estudios y ensayos clínicos para probar que los complementos de vitamina D pueden prevenir o tratar la hipertensión antes de que se pueda recomendar este método.

Fuente:  nlm.nih.gov/medlineplus
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domingo, 8 de junio de 2014

CRITERIOS DIAGNOSTICOS PARA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE.

ESPONDILITIS ANQUILOSANTE.

DIAGNOSTICO.
  1. Criterios clínicos:
    1. Dolor lumbar y rigidez durante más de 3 meses que mejora con el ejercicio, pero no alivia con el reposo.
    2. Limitación de la movilidad de la columna lumbar en planos frontal y sagital.
    3. Limitación de la expansión torácica (en relación a valores normales y corregido).
  2.  Criterios radiológicos:
    • Sacroilitis grado > 2 bilateralmente, o
    • Sacroilitis grado 3-4 unilateralmente.
GRADO.
  1. Espondilitis anquilosante definida si el criterio radiológico se asocia al menos con un criterio clínico.
  2. Espondilitis anquilosante probable si
    1. Están presentes los 3 criterios clínicos.
    2. El criterio radiológico debe estar presente sin ningún signo o síntoma que satisfaga el criterio clínico. Otras causas de sacroilitis deben ser consideradas.
ALTERACIONES RADIOGRAFICAS DE LAS SACROILIACAS DE LA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE
  • GRADO 0.- – Normal.
  • GRADO 1.- Sospechoso: osteoporosis yuxtaarticular con imagen de seudoensanchamiento.
  • GRADO 2.- – Sacroilitis mínima: alternancia de erosiones con zonas de esclerosis reactiva y pinzamiento articular.
  • GRADO 3.- Sacroilitis moderada: grado 2 mas avanzado con formación de puentes óseos.
  • GRADO 4.- Anquilosis ósea: fusión ósea completa.
Fuente: ser.es/
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jueves, 8 de mayo de 2014

Controle su diabetes.

Complicaciones causadas por la Diabetes/Los riñones

•Problemas de los riñones
•Exámenes de los riñones
•Cómo proteger los riñones


Cuide sus riñones controlando los niveles de Glucosa en la sangre y la presión arterial.

Problemas de los riñones

La diabetes puede afectar los riñones, haciendo que los mismos no funcionen. Los riñones ayudan al cuerpo a mantener un nivel adecuado de líquidos y a filtrar los desechos dañinos. Estos desechos, también llamados urea, se eliminan del cuerpo en la orina. La enfermedad de los riñones (o nefropatía), consecuencia de la diabetes, puede alterar la función de estos órganos.
La diabetes afecta los riñones causando daño a las partes del riñón que filtran los desechos del cuerpo. Una vez afectado, el riñón no logra llevar a cabo su función en el cuerpo y se acumulan los desechos en la sangre. Se altera también el equilibrio de la cantidad de líquido en nuestro cuerpo. Cuando fallan los riñones, la persona tiene que dializarse, o sea, recibir tratamiento para filtrar la sangre varias veces a la semana, o bien, recibir un transplante de riñón.
Usted puede hacer mucho para tomar el control de su diabetes y así prevenir problemas con sus riñones. Estudios recientes han demostrado que si usted mantiene un nivel normal de azúcar en la sangre puede prevenir o retardar las enfermedades de los riñones.

Es también muy importante mantener la presión de la sangre a un nivel normal. La presión alta o hipertensión, contribuye a las complicaciones de los riñones. La comida que contiene mucha sal y el nivel alto de azúcar en la sangre contribuyen a la presión alta. Para aprender cómo controlar la presión alta vea la página 41.

Exámenes de los riñones


Colabore con su proveedor de atención médica para prevenir o dar tratamiento a los problemas de los riñones.
Una manera en que los profesionales de salud evalúan el funcionamiento de los riñones es mediante un examen de microalbuminuria (proteína en la orina). La presencia de microalbúmina en la orina es señal del principio de la enfermedad renal causada por la diabetes. Es importante que se haga un examen de microalbúmina en la orina, por lo menos, una vez al año.
Otra forma en que los profesional de salud pueden determinar la condición de sus riñones es mediante un examen anual de sangre que mide la capacidad renal. Si los resultados de los exámenes indican la presencia de microalbúmina o proteínas en la orina, o si sus riñones no funcionan normalmente, usted necesitará examinarse más a menudo.
A partir de la página 89, usted debe anotar las fechas y los resultados de esos exámenes. Es muy importante que usted le pida a los profesionales de salud que le expliquen el significado de los resultados.

Controlar los niveles de Glucosa en la sangre y la presión arterial le podría ayudar a prevenir o postergar la insuficiencia renal.

Cómo proteger los riñones

El control de la presión alta
Si sus riñones no funcionan bien por causa de la diabetes, debe pedirles a los profesionales de salud que midan su presión sanguínea cuatro veces al año o más. La presión alta, o hipertensión, (más de 130/80) se debe tratar con un plan de alimentación apropiado y, si es necesario, con medicamentos para la presión alta. Su profesional de salud puede recetarle medicamentos conocidos como inhibidores ECA (ACE inhibitors) para proteger sus riñones.
Usted puede medirse la presión arterial en casa para asegurarse de que no suba por encima de 130 sobre 80 (130/ 80). También puede preguntarles a los profesionales de salud acerca de la forma de reducir la cantidad de alimentos en la dieta que contienen muchas proteínas y sal. Los profesionales también le pueden indicar cómo conseguir el equipo para tomarse la presión en casa y cómo hacerlo. ¡Es fácil!
¡Mantenga el nivel de azúcar en la sangre bajo control!
Recuerde que un nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar sus riñones con el transcurso del tiempo. En colaboración con el equipo de profesionales de salud, mantenga el nivel de azúcar en la sangre lo más normal posible.
Usted debe hablar con el profesional de salud para reducir la cantidad de alimentos con alto contenido de proteínas (como carnes, leche y queso) y la sal. Cuando se comen estos alimentos y la sal en exceso, el riñón tiene que trabajar más fuertemente para filtrar los desechos del cuerpo. Es muy buena idea comer menos sal.
Cómo controlar las infecciones
Las infecciones de la vejiga y los riñones pueden dañar sus riñones y agravar las complicaciones renales debido a la diabetes. Llame enseguida a su profesional de salud si usted presenta los siguientes síntomas, señales de una infección de la vejiga:
  • Ve la orina opaca o con sangre.
  • Siente dolor o ardor cuando orina.
  • Siente deseos de orinar frecuentemente o urgencia para orinar.
Llame enseguida a su profesional de salud si usted presenta los siguientes síntomas, señales de una infección de los riñones:
  • Dolor de espalda.
  • Escalofríos.
  • Fiebre.
  • Cetonas en la orina.
Vea la páginas 40-41 para más información.
Sus profesionales de salud le harán una prueba de orina. Si tiene una infección en la vejiga o los riñones, le recetarán antibióticos. Una vez que usted termine de tomar los antibióticos, tendrá que volver a hacerse un examen para asegurarse de que la infección haya desaparecido.
Los efectos de algunos medicamentos y los tintes para rayos X (medios de contraste)
Si tiene una enfermedad en los riñones, pregunte a los profesionales de salud sobre los posibles efectos dañinos que pueden causar los tintes que se utilizan como medio de contraste para los rayos X y sobre otros medicamentos.

Fuente: www.cdc.gov



martes, 1 de abril de 2014

El dolor crónico de espalda engendra incomprensión. / Grupo espondilitis.eu

Un estudio revela el malestar que provocan los dolores lumbares y el empeoramiento en la calidad de vida.

Las personas con dolor de espalda sienten que se han convertido en una carga para los demás, al no poder desempeñar sus tareas cotidianas, según la primera investigación cualitativa con pacientes españoles con dolencias de espalda. El estudio, que se publica en la revista Disability and Rehabilitation,  ha sido realizado por la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda y financiada por la Fundación Kovacs.

Su objetivo fue recoger las vivencias de los pacientes españoles con lumbalgia al ser tratados en el sistema sanitario y explorar cómo repercute esa dolencia en su calidad de vida. Para ello los expertos han contado con la experiencia de  pacientes subagudos y crónicos y se ha incluido a pacientes previamente operados y no operados.

Exigencia de humanidad
Los resultados han puesto de manifiesto el malestar de muchos pacientes debido al dolor que les afecta a su calidad de vida y quehaceres diarios, con riesgo de depresión por falta de entendimiento de su patología. Desde el colectivo de pacientes se reclama un trato más humanitario y recomendaciones unificadas por parte de la sanidad pública y privada. "He ido a un montón de médicos privados y de la Seguridad Social. Uno me dice que no debería ni pensar en operarme, otro que sólo me puedo curar si me opero, otro que pruebe la rizólisis, que pruebe otras cosas", afirma uno de los pacientes encuestados.

En este sentido Francisco Kovacs, coautor del estudio y director la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda, aboga por el uso de la intervención neurorreflejoterápica que "genera un grado muy alto de satisfacción, y los pacientes consideran irrelevantes las molestias o efectos secundarios que conlleva", y que ha mostrado un gran porcentaje de éxito en el estudio. Además, Kovacs señala que los resultados permiten "comprender y atender mejor a nuestros pacientes".

Fuente:  diariomedico.com

miércoles, 5 de marzo de 2014

El 82% de los pacientes con espondilitis anquilosante / Grupo espondilitis.eu

El 82% de los pacientes con espondilitis anquilosante cree que repercute negativamente en su vida afectiva.

El 82 por ciento de los pacientes con espondilitis anquilosante considera que la patología influye negativamente en su vida afectiva y un 85 por ciento cree que limita sensiblemente su vida sexual, según un estudio realizado por asociaciones de pacientes con la colaboración de Abbott.

El estudio revela además que el 56 por ciento de los pacientes con espondilitis anquilosante puede tardar hasta más de cinco años en recibir el diagnóstico correcto de su enfermedad. Sin embargo, los expertos coinciden en que el diagnóstico precoz de la enfermedad conlleva un mejor pronóstico de la patología, una mejor calidad de vida y una menor progresión.

La espondilitis, tal y como demuestra el estudio, afecta también a la vida laboral de los pacientes que la padecen. Al menos cuatro de cada diez entrevistados ha ocultado su enfermedad en el trabajo por temor a que le pueda afectar de forma negativa y el 58 por ciento de los pacientes encuestados considera que una persona con espondilitis tiene mucha más dificultad para encontrar trabajo que alguien que no padece la enfermedad.

Fuente: infosalus.com